El 24 de Marzo de 1976 es una
fecha nefasta para la mayoría de los argentinos. Una vez más
en nuestra larga lucha por la Liberación, debimos soportar
un "proceso” planificado al servicio de los enemigos del
pueblo para enriquecerse con la venta de nuestra patria.
Este
objetivo de "las clases dominantes cipayas" existe
desde nuestra independencia, desde entonces, las clases dominantes intentaron
atarnos al carro de las potencias extranjeras, a los españoles
primero, a los ingleses después y por último a los "Yankis".
Pero el pueblo y sus organizaciones, con su lucha permanente,
dificultó su afán de rapiña y durante muchos años
tuvieron enormes dificultades para alcanzar sus designios.
Pero
el 24 de Marzo del 76 el enemigo, interno y externo,
decide terminar con toda resistencia popular e implementa un plan de exterminio
como no se tenga memoria en nuestro país y lograr, de esta forma,
que nadie se interponga a sus planes de Injusticia Social y Dependencia
Económica.
Una
represión feroz, con asesinatos, presos y desaparición,
se desató sobre las organizaciones populares. Pretendieron
despejar el camino de la entrega, implementando la desaparición
física de los mejores Cuadros Políticos,
mujeres y hombres surgidos del seno de Nuestro Pueblo. Militantes
formados políticamente dentro de organizaciones capaces
de construir y disputar el poder para hacer realidad efectiva los anhelos
de una patria mejor.
Esta
represión, desconocida hasta entonces, tuvo como
destinatario principal las organizaciones del Peronismo Revolucionario,
la Juventud Peronista (JP), Juventud Trabajadora Peronista (JTP), Juventud
Universitaria Peronista (JUP), Unión de Estudiantes Secundarios
(UES) el Movimiento Villero Peronista (MVP) y la Agrupación Evita
, integradas a Montoneros que fue la resultante del proceso de fusión
de militantes que culminó en el 73 e integraron organizaciones
como la FAP (Fuerzas Armadas Peronistas) FAR (Fuerzas Armadas Revolucionarias),
Descamisados y otros grupos que sería largo de enumerar, todos
integrantes de la Tendencia Revolucionaria Peronista.
Estas
organizaciones habían surgido y se habían convertido en
las protagonistas principales y excluyentes de la resistencia
popular a los gorilas desde el golpe del 55 y habían logrado
la vuelta de Perón, el triunfo del gobierno
popular en el ´73 y el retorno a su patria, del cuerpo
desparecido de Evita.
Pero, a partir de la derrota del 76, esta identidad política
mayoritaria de los desaparecidos, presos y asesinados de la última
dictadura militar se la ha pretendido ocultar; reemplazándola
por el adjetivo genérico de "Luchadores" en boca de grupos
y expresiones políticas que no tuvieron ningún protagonismo
en los 70 e incluso, en algunos casos, estuvieron en la vereda
de enfrente.
Entonces,
se produce una segunda desaparición de los compañeros.
Al negarles su identidad política se los priva, no solo de su proyecto
político, sino también de su proyecto de vida, de su calidad
de combatientes, del objetivo por el cual dieron sus vidas, de su práctica
cotidiana en los barrios, fábricas, colegios y universidades, donde
militaban orgullosos como peronistas revolucionarios y no como "luchadores"
indefinidos.
Por
ello, para no ser cómplice del olvido y porque nos sentimos continuidad
de esa historia y de esa lucha , creemos necesario debatir en torno a
esta segunda forma de desaparición de nuestros compañeros.
Es una asignatura pendiente de todo el campo popular y es nuestra obligación
desenmascarar a los oportunistas que hoy, levantando la bandera de los
"Luchadores Populares", pretenden hacerlos desaparecer nuevamente.
Pero
no tienen ninguna oportunidad, porque de las entrañas de nuestro
pueblo surgen las respuestas que ponen la lucha de nuestros compañeros
en la primera línea, con sus sueños , sus convicciones y
su identidad. Una identidad, el peronismo, que está mas vigente
que nunca.
Hoy,
a 30 años, los Peronistas consecuentes con nuestras
Tres Banderas Históricas queremos rendirle homenaje a
todos los compañeros caídos y queremos recordarlos íntegramente,
en su identidad política y en el proyecto de sociedad mejor por
el cual dieron su vida.
Porque
no recordar la causa por la cual lucharon y cayeron nuestros compañeros,
es también una forma de olvido.
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